No, el blog no corrió la misma suerte que Fotolog. Por el contrario, es una de las pocas plataformas de los 90 que sigue vigente y cuánto. Su problema no es haber desaparecido, sino el de pasar desapercibido.
Y es que para la gran mayoría de las marcas, tener y mantener un blog activo no parecería tener importancia ni rendimiento y, por lo tanto, se considera como una acción sin prioridad.
Sin embargo, el simple hecho de que siga vigente, no solo habla de la necesidad de las marcas de tener donde alojar material técnico -para lo que muchas veces se usa- sino también de tener un espacio donde escribir más de 140 caracteres.
Esto lo sabe muy bien Google, que posiciona mejor sitios con blogs bien hechos y actualizados sobre los que no lo tienen. De hecho, es una de las principales herramientas para trabajar el SEO.
Pero además de eso, es una excelente herramienta de comunicación donde mostrar la vida de una marca y canalizar toda esa comunicación que en redes sociales no entra y es muy valiosa para el usuario. Como puede ser el propósito y la ideología de la marca, la historia, el porqué de determinado producto o servicio, reflexiones sobre sus casos de éxito, novedades y demás.
Es verdad que el blog requiere trabajo e inversión mensual y muchas veces el presupuesto no da para todo. Pero también es verdad que a la hora de evaluar, no siempre se mide con la vara correcta.
Porque el marketing de contenido premia, no solo en posicionamiento SEO, sino también a nivel de marca, con todo lo que esto implica. Especialmente en tiempos donde la diferenciación es clave. Eso sí, los resultados no suelen ser inmediatos. Y esto es lo que a veces juega en contra de cualquier ecuación.
